Me deportan!!

Yo y Londres, Londres y yo..una historia de desencuentros y encuentros, más desencuentros que encuentros para ser sincera. Porque la vida del viajero no siempre es bella y también es importante compartir esos momentos de desesperación que de todo se aprende, y quizás le pueda servir a otros para que aprendan de mis desaciertos.

Por si no sabías el Reino Unido tiene unas políticas de migración un poco más estrictas que en Europa; aún si eres extranjero residente en algún país europeo (en donde encajo yo siendo argentina pero viviendo en España). Mi primer gran desencuentro con Londres fue cuando quise viajar teniendo mi tarjeta de residencia en renovación. Por supuesto hice las averiguaciones pertinentes y supuestamente con una carta que certificará el retorno a España bastaba para no tener problemas. ¡Pues resuelta que no!. Estando en el aeropuerto de Málaga no me dejaron abordar, y encima la aerolínea no se hizo cargo porque me correspondía a mi conocer los requisitos para viajar.

Primera moraleja de la historia: no creer todo lo que lees en Internet ni fiarte de las cartas de extranjería y que sin tarjeta en residencia en mano no entras en UK, sin más vueltas que darle.

Pero este primer mal trago no me desanimo de querer volver a viajar. Sólo unos dos meses después volví a organizar una escapada con destino Sheffield pero con escala en Londres. Esta vez tenia todos los papeles y tarjetas en mano, nada podía fallar o eso pensaba yo…Segundo casi desencuentro con mi querido Londres.

Todo empezó perfecto, embarque en tiempo y forma, el vuelo llegó a hora, desembarcamos, y me dirigí rápidamente al control de aduanas; ya que tenía que coger un tren y no quería perder las conexiones. Llega mi turno, le entrego mi pasaporte argentino y me dice: “el formulario de migraciones”, le digo “de dónde lo saco”, me indica un mostrador al costado de la fila, le dijo ok y me dirijo a rellenarlo (te pedía tus datos, dónde te ibas a alojar y demás). Termino de hacerlo y pienso mejor saco la tarjeta de residencia así cuando llegue a la cola es todo más rápido además ya voy con los tiempos justos.

Me vuelvo a poner la fila, ya está por llegar mi turno y no encontraba mi billetera; pero recordaba que la había dejado a mano entonces pensé seguro la metí en el bolso sin darme cuenta, lo revisó y nada.Entonces empiezo a caer en cuenta que había perdido mi billetera!!! Con mi tarjeta de residencia, tarjetas del banco, efectivo!!!

Me empecé a acalorar y se me secó la boca, mil pensamientos me pasaban por la cabeza. Seguía en la fila y me estaba por tocar a mí y no había señales de mi billetera. El guardia me pregunta si estoy bien, y milagrosamente me salieron las palabras en un inglés que ni pensaba que tenía; le explique que no encontraba mi billetera y no sabía qué hacer, amablemente me dijo que me apartará de la fila y lo volviera a buscar bien. Mientras tanto le describí como era y me dijo: “tranquila ya doy aviso por si la encuentran”. Pero a medida que buscaba en un lugar que sabía que no estaba, se me venían a la cabeza pensamientos como:

“Qué hago sin dinero, y señal en el móvil, cómo aviso que estoy varada. Pero si no tengo la tarjeta de residencia adonde me devuelven..a Argentina! Si me deportan a Argentina por haber venido a un recital mi mamá me mata. Pero qué te hice Londres que no quieres que te visité”.

Y sentía que el tiempo no corría; seguía buscando ya por el mero acto de no resignarme y dejarme caer al suelo. Ya me imaginaba atrapada en el aeropuerto al estilo de Tom Hanks en The terminal; y en todos los escenarios que me imaginaba ninguno era alentador. Encima alzo la mirada y veo que a un chico en el mostrador de migraciones le decían que su documentación no estaba bien y se lo llevaban.

Nada me daba ánimo a encontrar una solución, aunque yo seguía explorando mi bolso y mochila esperando por un milagro..y estaba por llegar.

Habrían pasado unos cinco minutos, aunque en mi cabeza fue una eternidad; y volvió el guardia con lo que parecía mi billetera, me pidió el pasaporte para asegurarse de que fuera mía y yo no dejaba de repetir “thank you”. Me dijo que la encontraron en otra fila y se la dieron a un guardia. Procedo a revisarla y estaba intacta, ni una libra faltaba y yo más que agradecida. Ahora ya con todo en mano, me dirijo a migración, le presento el bendito formulario, mi pasaporte, tarjeta, me sella el pasaporte y me dice: “Welcome to London”.

Sin dudarlo fueron los minutos más angustiantes de mi vida viajera. Por supuesto perdí el tren y tuve que reprogramar algunas cosas, pero fue lo de menos. Moraleja dos: no hacer todo a las apuradas, estar más atenta de mis cosas ya que tengo un pasado de perder una que otra cosa; aunque nunca había llegado al nivel de perder mi billetera en un aeropuerto. La próxima vez que viaje a Londres, todo fue normal. Pero ya me quedo el vicio en cada viaje de revisar que siempre llevo todo y no he perdido nada en el camino por las dudas.

Por suerte yo encontré mi billetera, pero a veces uno no corre con tanta suerte. Por eso te dejo este enlace para que sepas lo que tienes que tener en cuenta si pierdes o te roban tu documentación en el extranjero; porque viajero preparado salva todas las tempestades ;).

firma blog

Article by valeria belén martin silva

Valeria, arqueóloga, amante de los viajes y los gatos. Siempre buscando el próximo destino por descubrir.

This Article Has 8 Comments
  1. Mary dice:

    Me encanta todo lo que haceis

    • valeria belén martin silva dice:

      Hola Mary! gracias! lectores como vos nos motivan a seguir compartiendo nuestra pasión por los viajes :), saludos!

  2. Carolina dice:

    Me emocionó que hayas podido encontrar las soluciones y que no te desalienten a seguir viaje. A buscar destinos. Y volver a Londres, esa ciudad excitante. Me encanta lo que haces.
    Amo tu blog!!!

    • valeria belén martin silva dice:

      Hola Carolina, gracias por tus palabras!! de todo viaje se aprende y cuando sale algo mal, más me anima a volver a intentarlo!

  3. Julia dice:

    Bien está lo que bien acaba. 🙂

  4. Alicia dice:

    Está claro que perder la billetera siempre es un trastorno, pero hay situaciones en las que es mucho peor que otras. Admito que cuando has contado que la billetera apareció y que no faltaba nada en su interior he respirado aliviada. Voy a echar un vistazo al enlace que nos dejas para situaciones similares porque es algo que no me había planteado al no haberme ocurrido y es mejor ir preparada para lo que pueda ocurrir.
    ¡Un saludo!

    • valeria belén martin silva dice:

      Hola Ali! La verdad es que fue una experiencia que espero no repetir je por eso ahora estoy mas atenta de mis pertenencias. Espero que te sirva el enlace que deje en el post y cualquier otra duda acá estamos. Saludos!!

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