Guerra y árboles

 

El soldado inglés, Charles Smith no lo sabía, pero aquella enorme explosión de la que hablaba en su carta dejaría un rastro que perdura un siglo después en la región francesa de Somme, al norte de Francia, en la cual me encuentro visitando varios de los escenarios bélicos y lugares de recuerdo a los fallecidos en La Gran Guerra (1914-1918).

Síguenos en las redes sociales:

Resultado de imagen de icono facebook     Imagen relacionada    Imagen relacionada

Las guerras dejan cicatrices que raramente desaparecen con el tiempo y la Primera Guerra Mundial no iba a ser menos. Unas veintisiete toneladas de explosivos fueron utilizadas para destruir las líneas defensivas y trincheras alemanas pero fueron demasiadas. El error en el cálculo creó El Cráter de Lochnagar de 91 metros de diámetro y 21 de profundidad. Es impresionante estar delante de ésta marca del pasado cien años después e imaginar lo que estaba ocurriendo por aquel entonces en este mismo lugar. La vegetación ha conseguido establecerse en la zona cubriendo toda la superficie. Existen varios carteles informativos y placas que explican los hechos históricos que ocurrieron.

Cráter de Lochnagar

Tras visitar este enclave me dirijo a otro aún más espectacular y cercano, el memorial de Beaumont Hamel dirigido por Canadá. El centro interpretativo ofrece al visitante mucha información sobre la Primera Guerra Mundial como por ejemplo:  los uniformes usados en las distintas batallas, mapas interactivos o maquetas de zeppelines, entre otras cosas. Lo que echo de menos en este centro es que expliquen cómo se forman las trincheras que lo rodean y que sirvieron como defensa para los ejércitos.

Después de absorber mucha información histórica camino a lo que un siglo atrás fue un escenario sangriento y lleno de muerte. Las trincheras ocupan una superficie de unas treinta hectáreas y para observarlas mejor recomiendo subir a una colina coronada por un alce. Las vistas son indescriptibles. Después de esto toca caminar por las trincheras, pero ¡ojo! solamente por las que están señalizadas para ello. Si sales de las zonas marcadas corres el riesgo de salir volando por los aires por alguna antigua granada enterrada. El paso del tiempo ha favorecido que, poco a poco, distintas especies vegetales se hayan establecido en todo el terreno creando un tapiz verde que seguro contrasta bastante con el que fue hace unas cuantas décadas.

Lo mejor de todo es que es gratis y que existen visitas guiadas tanto en inglés como francés por las trincheras.

Alce de Beaumont hammel

Trincheras vistas desde lo alto del memorial

Sobrecogedor e impactante son dos adjetivos que definen a la perfección el último punto que visito, su nombre es Thievpal.  Debido a su situación geográfica este lugar se convirtió en un punto significante durante La batalla de Somme. El 1 de Julio de 1916 unos 60.000 soldados británicos fallecieron en el que es considerado “el peor día en la historia militar británica”. Antes de entrar llaman la atención unos pequeños objetos de color rojo situados en unas colinas que contrastan con el verde de la hierba. Son amapolas de plástico que la gente va dejando con frases inspiradoras.

“campo de amapolas”

Una vez dentro la visita se divide en dos. Por una parte, está el museo cuya entrada cuesta 4 euros, pero si te gusta la historia y todo lo relacionado con lo bélico, merece mucho la pena visitarlo ya que te explican con todo lujo de detalles como fue la batalla, con todos los personajes y equipos involucrados. La segunda parte es el gran pórtico. En la batalla de Somme hubo miles de víctimas, de muchas de ellas se desconoce su nombre. Por todos ellos se erigió este memorial construido entre 1929 y 1932 y con sus más de 45 metros de altura es el mayor memorial de guerra del mundo. Y como más vale una imagen que mil palabras:

Memorial de Thiepval con los nombres de algunos de los fallecidos en la guerra

Postales del museo de Thiepval

Llevamos cientos de años enlazando guerras que solamente dejan a su paso destrucción y muerte, pero la vida acaba abriéndose camino de una manera u otra y aunque se diga que “el tiempo lo cura todo” hay veces que más que curar, ayuda a olvidar.

Más en Guerra y árboles-Parte 2

firma Luis Sigvel

Francia es un país maravilloso que guarda mucha historia, lánzate a descubrirlo! Aquí te dejamos un buscador de vuelos y hoteles.

Article by Luis Sigvel

Ambientólogo, amante de la naturaleza (en especial de las plantas). También me encantan las series y ...¡¡viajar!!

This Article Has 10 Comments
  1. Tony dice:

    Es hermoso como tus palabras me transportan hasta ese lugar cargado de historia. Marcado en mi wish list. Supremo!!!

  2. Miriam dice:

    Precioso texto , lo comparto. Espero con ansias más.

  3. José Ramón dice:

    Las descripciones que haces en tus escritos son verdaderos anteojos que hacen que parezca que uno está directamente en el lugar que describes

  4. Oksana dice:

    Para mi tambien fue interesante leer este articulo a pesar de yo lo vi por su mismo. Muchas gracias y espero observar otros vosotros viajes!

  5. […] soldado) aunque fue herido en alguna ocasión como en la batalla de Somme de la que os hablé en Guerra y árboles. Ahora continuamos con otros escenarios de la […]

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

error:
A %d blogueros les gusta esto: