Moscú: La visión de Kumar

Está claro que visitar Moscú significa ver : La Plaza Roja, el Kremlin, sus iglesias y sus museos y nada más que para esto se necesitan uno o dos días. Os contaré algo más desconocido por el público.

La historia de las imágenes situadas encima de las puertas de las torres de San Nicolás (Nikolskaya) y del Salvador (Spasskaya) en La Plaza Roja es ,en sí misma , espectacular y fascinante. El poder soviético habiendo establecido de nuevo la capital en Moscú, ordenó eliminar estas imágenes, representantes de una odiada religión. En su lugar, durante 70 años, no quedaron más que unas placas rectangulares de yeso.

Pero, a principios del siglo XXI algunos  expertos se preguntaron si verdaderamente habían sido destruidas. De hecho, la imagen de Nuestro Salvador de Smolensk, del siglo XVI, es considerada como sagrada: por debajo de ella pasaban los Zares antes de ser coronados.

Empezaron a investigar como habían sido destruidas y por quién. Durante tres años buscaron en los archivos sin encontrar nada. Finalmente, llegaron a una conclusión ¿Y sí las imágenes seguían en su sitio?En 2010, aprovechando renovaciones en ambas torres, una comisión científica especial empezó a picar el yeso blanco y …¡encontraron una reja metálica fina que protegía las imágenes! Durante 70 años, el poder soviético las tuvo delante de sus narices sin siquiera sospecharlo!

 Torre del Salvador (Spasskaya)

Imagen del Salvador de Smolensk

Esta historia fue contada en París y el príncipe Shakhovskoy, un descendiente de un aristócrata ruso emigrado, reveló entonces su secreto: Su bisabuelo, el Conde Georgui Olsufiev, tras la Revolución rusa, decidió quedarse en Rusia, y trabajó con el equipo de un tal Grabar (encargado por los Bolcheviques de proteger el patrimonio cultural). Cuando le ordenaron destruir las imágenes decidió esconderlos  en el mismo sitio donde estaban colgadas! (poniendo en riesgo su vida, ya que varios miembros del equipo fueron ejecutados en 1927 solo por haber protegido el patrimonio) . Olsufiev fue fusilado en tiempos de Stalin, en 1938, por el falso motivo de « difundir rumores antisovieticos ».

Por las tardes, a escasos metros de allí, detrás del famoso teatro Bolshoy, en las calles Kuznetski Most y Kamergerski, es posible compartir con los moscovitas, las fiestas, espectáculos y exposiciones que el ayuntamiento organiza todo el año. Cada estación del año tiene su fiesta y además, en julio se celebra la fiesta del helado, en agosto, la de la mermelada, en septiembre se celebra el inicio del año escolar y también la gran fiesta de la Ciudad.

Fiesta de invierno (calle Kamerguerski), aprendiendo a tocar campanas

Especialmente en los últimos años, Moscú ha vuelto a ser una ciudad moderna, con muchas zonas peatonales llenas de terrazas entre mayo y octubre, ya que después hace demasiado frío. Hoy en día, la ciudad ofrece muchas cosas que ver, con varios museos de arte contemporáneo, centros de arte multimedia, museo de antiguas estatuas soviéticas al aire libre, etc. Con simplemente visitar el parque Gorki y el Museo, que está en frente, te das cuenta de cómo la gente se divierte en la capital.

Recorriendo esta enorme metrópolis, uno se fija  que aquí, no hay publicidad en las paredes o colgadas por  las calles. Esto se debe a que está prohibido, por respeto al patrimonio arquitectónico.

El gran problema del turista en Moscú son las distancias. El centro de Moscú tiene la misma superficie que la totalidad de París. Por ello, es una oportunidad maravillosa para visitar el metro, cuyas estaciones son como catedrales, todas de mármol con estatuas y bajorrelieves, unas obras de arte en sí mismas.

Estación Mayakovskaya

El plano de Moscú es una especie de rueda con sus “rayos” ,que son las grandes avenidas, ruidosas. El verdadero Moscú se encuentra  en los barrios localizados entre estos “rayos”. Al pasear por allí, nadie podría imaginar que estamos en una metrópolis de 10 millones de habitantes: calles tranquilas con muchos árboles, poco tráfico, de vez en cuando, una iglesia bonita o un edificio original. Lo mejor es pasearse hacia las once ,por la mañana o a las siete de la tarde, cuando hay misa, y poder oír los cantos ortodoxos que parecen venir directamente del cielo.

Uno de estos barrios se encuentra cerca del metro “Kitaï-Gorod”, alejándose del centro. Lo podríamos llamar el barrio de las religiones, ya que se encuentran iglesias de por lo menos cuatro religiones diferentes!Al lado mismo del metro se encuentra una iglesia ortodoxa griega (que no es la misma que la rusa), la iglesia “Vsekh Sviatykh na Kulishakh”( Sí, los nombres de las iglesias en Moscú a menudo son largos).

Un poco más allá, por la calle Solyanski, hay unas casitas de dos plantas y con fachadas de colores. Son típicas casas de mercaderes del siglo XVIII, unos de los pocos edificios que resistieron al incendio de 1812 (cuando Napoleón ocupó la ciudad) y a las reformas de Stalin en 1937 para ensanchar las calles.

De allí, sale una calle hacia arriba con una acera muy amplia, la calle Zabelina. Al subir por esa calle, vale la pena entrar en los patios abiertos por el lado de la acera porque siempre hay sorpresas en los patios de Moscú: una tienda de rock, un bar, unas obras de Street art.

DSC03138.JPG

Street art

Un famoso arquitecto ruso de principios del siglo XX llamado Shekhtel decía: “Las casas y edificios de la ciudad son como un libro de historia y de la historia de la belleza”.

En un futuro os seguiré contando más historias de estos edificios, gastronomía, y noche en la capital”

– Escribe Kumar, francés afincado en Moscú para TravelSupervisors

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Article by Luis Sigvel

Ambientólogo, amante de la naturaleza (en especial de las plantas). También me encantan las series y ...¡¡viajar!!

This Article Has 10 Comments
  1. PILAR dice:

    Viajé con este artículo.
    Voy a ir a Rusia en mi próximo viaje.
    Gracias

  2. Graciela dice:

    Si necesita algo más para convencerme de que Moscú es mi próximo destino, este post logró ese cometido. Próximo destino. Mágica ciudad llena de historias dentro de sus historias!!! Excelente.

  3. jabinskyi dice:

    Hola Kumar,

    vivo en Moscú y me ha encantado la forma en que lo has descrito. Ha sido como redescubrirla, desde un ángulo distinto, felicidades =) Qué gran verdad lo de los “rayos”. La semana pasada estuve paseando por Yugo-Zapadnaya y parece mentira que pertenezca a la misma ciudad: todo tranquilísimo, mercados más baratos… En fin, se necesitan décadas para conocer Moscú.

    ¡Un saludo!

    Jabi

  4. orgullomx dice:

    Saludos desde México algún día conoceré Moscú

  5. […] 2.No te vayas sin ver la Iglesia Ortodoxa de Pedro y Pablo. Este templo llama mucho la atención debido a sus cúpulas de color oro. Éstas junto con los torreones azules imitan a los edificios que podemos encontrar en Rusia. En realidad está inspirada en otra iglesia situada en Moscú. […]

  6. […] 2.No te vayas sin ver la Iglesia Ortodoxa de Pedro y Pablo. Este templo llama mucho la atención debido a sus cúpulas de color oro. Éstas junto con los torreones azules imitan a los edificios que podemos encontrar en Rusia. En realidad está inspirada en otra iglesia situada en Moscú. […]

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